martes, 29 de septiembre de 2015

Relojes suizos en duelo con los smartwatch

Los relojes inteligentes (smartwatch) van tomando el mercado a paso lento pero firme. Mientras tanto, la relojería clásica, que desde hace decenios es sinónimo de diseño y elegancia, intenta reinventarse en una sociedad hiperconectada. Y tiene que hacerlo urgentemente, según reflejan los diarios La Vanguardia y ABC.

Las Apple Watch no son el primer dispositivo de estas características en el mercado, pero se vuelven producto bandera. Desde su lanzamiento hace seis meses, Apple vendió 3,6 millones de unidades en todo el mundo, según la consultora IDC y ya se sitúa en la segunda posición del ranking (tras Fitbit) de mayores vendedores de esta tecnología.

Las otras marcas no se quedan atrás. En la última feria IFA de Berlín (hace menos de un mes), Motorola, Samsung y Huawei presentaron también sus nuevos relojes inteligentes.

Y como si se tratase de un ente aparte, se encuentra la tradicional relojería suiza, que en julio ha sufrido su mayor caída en exportaciones desde 2009, según datos de la Federación de la Industria Relojera Suiza. En total, se ha exportado un 9,3 por ciento menos respecto a julio de 2014.

Las exportaciones de relojes suizos alcanzaron 19.000 millones de euros en 2014, y la facturación, a 21.000 millones, igual a las inversiones en investigación y desarrollo de Apple, Samsung y Google juntas.

Una encuesta llevada a cabo por la firma Research Now mostró que más del 60 por ciento de los consumidores chinos planea comprar un reloj inteligente el año próximo. Lo mismo piensan hacer el 48 por ciento de los italianos, el 35 por ciento de los franceses, mientras que en el caso de los suizos el porcentaje bajaba al 17 por ciento.

Karine Szegedi, analista del sector de Deloitte, señala como “la proporción de personas que tienen intención de comprar un smartwatch es superior a la de los que aspiran a comprarse un reloj clásico. Pese a ello, las marcas suizas tienen potencial para ofrecer relojes inteligentes con estándares de calidad más elevados y una vida más larga de baterías y esto podría ser una estrategia competitiva”.

Para consuelo suizo, el porcentaje de quienes piensan cambiar un reloj clásico por uno inteligente es aún pequeño, pero crece cada vez más.

Las empresas se reinventan

• Muchas empresas suizas dan por hecho que hay que subirse a la nueva ola o morir.

• La firma Frédérique Constant ha lanzado ya al mercado su propio Horological Smartwatch, un dispositivo con comunicación bidireccional compatible con iPhone y Android.

• Mondaine cuenta también ya con el Helvetica 1 Smart, su primer reloj inteligente. En lo mismo trabaja Festina.

• Montblanc ha lanzado un “e-Strap”, una correa electrónica que proporciona información complementaria.

• Tag Heuer se ha unido con Google e Intel para lanzar un smartwatch suizo basado en la tecnología de Intel y en Android Wear.

• En el otro frente, Apple ha empezado a introducir toque de lujos a su producto, como las correas de Hermès.

• En cualquier caso, lo que queda claro es que este tradicional gremio ha comenzado a reaccionar y, además, está tratando de reinventarse.

1 comentario:

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